Bliss Island Deluxe

Me encanta lo raro y lo estrafalario; por eso soy aficionado a la ciencia ficción. Veo mucho el canal Sci-Fi. Si hacéis lo mismo, habréis visto los anuncios tan raros (y, a veces, extravagantes) que dan. Como el de los jugadores de ping-pong con múltiples brazos, la mujer cubierta de pinchos y el dragón jugando al "corre que te pillo". Bien, pues Bliss Island es el equivalente en juego casual. Es peculiar, curioso y... diferente. Y también muy divertido. En este mundo tropical, asumiréis el papel de Hoshi el Zwooph, una criatura azul con una alargada probóscide (vamos, una trompa) que usa para emitir bocanadas de aire a gran velocidad. Es útil para hacer nubes, la principal responsabilidad de los Zwoophs. Pero "soplar" nubes resulta aburrido, por lo que han organizado una competición para hacer un espectáculo de sus habilidades de propulsión de aire. ¡Respira hondo y únete a ellos! Bliss Island es un juego de acción muy asequible, pero también compulsivo. Es uno de esos juegos tipo "sólo un nivel más" que devorará tu tiempo. Ofrece personajes originales y un toque muy característico. Los desarrolladores han reunido más de 90 extravagantes niveles en cinco tipos de juego y dos modos distintos: Aventura y Desafío. El modo Aventura te lleva a un nivel tras otro, mientras que en Desafío podrás volver a jugar a cualquier nivel al que hayas llegado en busca de una nueva puntuación máxima. La esencia de Bliss Island consiste en la manipulación de objetos. Las bocanadas de aire de Hoshi, la mecánica principal de juego, se usan para hacer rebotar o redirigir los objetos del juego. Por ejemplo, se pueden usar las ráfagas de aire para empujar fruta que cae hacia las bocas de los monstruos Jigoka, que no dejan de salivar. También se pueden empujar rocas para que choquen entre sí y se desmenucen. Y con estos estallidos, envías criaturas Chuzzle hacia unas flores para que expulsen pulgones de sus pétalos. Esto recuerda a las carambolas del billar. Como cabría esperar, estas acciones te dan puntos. Y se obtienen puntos adicionales si chocas objetos entre sí. Por ejemplo, si golpeas repetidamente una fruta contra una flor, como coche de choque, acumularás puntos extra al estilo de un pinball. Sin embargo, este no es el único juego que da. Al principio, la cantidad de requisitos para completar un nivel es pequeña, como dar cinco frutas a los Jigoka, o derribar tres pulgones de la flor. En niveles y fases posteriores (hay varias fases por cada nivel) los requisitos van aumentando. Algunos niveles también tienen un componente temporal. Si no completas el trabajo antes de que se agote el tiempo, perderás una vida. Si pierdes tres, el juego termina (aunque puedes volver a empezar desde el nivel en el que te quedaste). Si una fruta o roca se cae de la parte inferior de la pantalla, también perderás una vida. Lo mismo ocurre si se acumulan demasiados pulgones en la flor, o si el avance de los ladrillos invasores, mi auténtica némesis, alcanza la parte inferior de la pantalla. Además, según avanzas, se interponen más objetos "en tu camino", haciendo que sea más difícil completar cada nivel. Con el tiempo aparecen bichos parecidos a cangrejos, moscas y demás organismos que intentarán frustrar tus soplidos. El número de objetivos también aumenta. En lugar de un monstruo Jigoka al que alimentar, y una única flor que proteger, habrá un par. Además, unos oponentes mortíferos empezarán a asomar la cabeza para impedir tus progresos. Entonces, ¿qué hace que este título frenéticamente paradisíaco destaque de entre sus iguales? Bueno, pues hay varias cosas. Sus gráficos 3D son un elemento clave. El juego tiene un aspecto visual único y permite resoluciones de pantalla muy elevadas. Yo pude jugar en una pantalla ancha de 1920 x 1200, el modo por defecto de mi LCD. El sonido sobresale por la calidad de su banda sonora y sus peculiares efectos. Además, es muy fácil aprender a jugar y resulta muy adictivo. En cuanto a los aspectos negativos, realmente sólo hay uno. El juego puede volverse muy frustrante con demasiada prontitud para quienes no sean jugadores avezados y fanáticos de la acción. Yo soy un experto en juegos de arcade desde hace mucho, pero una vez llegué al nivel 20, me pareció que el nivel de dificultad era un poco exasperante, sobre todo en los niveles infestados de ladrillos invasores. ¡Son un quebradero de cabeza! Si buscas un juego diabólicamente divertido, desesperado y dinámico, Bliss Island conseguirá vuelvas a por más. Compruébalo tú mismo, pero luego no me eches la culpa si lleva a números rojos tu productividad.
Crítica del juego proporcionada por Gamezebo. Copyright © 2009 Gamezebo. Todos los derechos reservados.
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